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La hora de las pymes en Europa

06
octubre

El presidente de la Cámara de Madrid, Ángel Asensio, analiza en el Especial 28Aniversario de la Revista El Siglo el futuro de Europa

 

 

Las elecciones del pasado 26 de mayo al Europarlamento han dado paso a una nueva legislatura marcada por la fragmentación. Por delante, muchos y muy diversos retos como el Brexit, el cambio climático, los flujos migratorios y la competitividad de las pymes.

La estabilidad macroeconómica seguirá siendo un aspecto básico para que Europa recupere su lugar en el mundo y el peso económico que le corresponde, mermado por la crisis financiera y política acontecida en la última década.

Son, pues, muchos y muy diversos los asuntos pendientes para que Europa su recupere su poder económico en el mundo, equivalente al de Estados Unidos y superior al de China.

Sin duda, la competitividad de las pymes es uno de los desafíos en el que la Unión Europea tiene que trabajar. Y las Cámaras de Comercio tenemos mucho que decir y hacer aquí. Hasta el 99,8% de las empresas europeas son pequeñas empresas. Son, por tanto, el motor económico de la Unión Europea y uno de los elementos fundamentales para el desarrollo de la sociedad. Dos millones de autónomos que requieren una atención especial y soluciones a sus nuevas necesidades para asegurar su evolución y crecimiento.

Desde las Cámaras contribuimos al desarrollo y a la cohesión económica y social de los territorios, y por ser portavoces de las empresas, las Cámaras de Comercio tenemos que sumarnos a la demanda de las pymes y a cuantas acciones e iniciativas ponga en marcha el Europarlamento para garantizar su progreso.

En este sentido, en la Cámara de Comercio de Madrid estamos transformado y adaptando nuestras actividades y servicios a las nuevas exigencias, como la digitalización o la internacionalización de la economía. Una renovación profunda promoviendo la adopción de herramientas de emprendimiento, innovación y tecnología para impulsar las exportaciones, mejorar la formación del capital humano de nuestras empresas, facilitar a los emprendedores la puesta en marcha de sus proyectos y colaborar en la gestión cotidiana de las pymes.

En definitiva, estamos evolucionando para ofrecer soluciones eficaces para ayudar a nuestras empresas a que aumenten el “músculo” de nuestro tejido empresarial,

Porque las Cámaras de Comercio somos entidades vivas, que no han dejado de evolucionar, sin perder en ningún momento su primera vocación: servir al interés económico general.

Es el momento de construir el futuro de las pymes y demostrar su verdadero valor como pieza clave de la economía y, por tanto, garantía del bienestar de la sociedad.